28 de abril de 2015

Mi lucha (en contra de los conductores)

Casi todos los días tengo que salir a manejar, he manejado a cualquier hora del día o la noche
(no, no soy un taxista seduciendo a la vida)  y siempre me sorprende una constante en la carretera;
La estupidez humana.

Soy de esos que siempre tiene de que quejarse cuando sale al manejar, no estoy enojado con la vida, tampoco estoy amargado, solo tengo una especie de imán para la gente que no sabe manejar. Yo no voy por la calle mentando madres o cerrándome a los demás porque me rebasaron como lo hacen algunos animalitos por ahí, e incluso cuando se meten de mala manera al carril a lo mucho muevo la cabeza con una negativa, así como le hacen los padres cuando te regañan sin decirte nada y tú solo entiendes "estas bien pendejo", así exactamente.  

Me gustaría saber a veces que es lo que motiva este comportamiento, porque el hecho de querer llegar a tu trabajo o a dejar a tus hijos a la escuela no es escusa, les aviso, TODOS quieren llegar a su destino a tiempo, nadie se levanta pensando "-Que bonita mañana, ojala haya un chingo de trafico" a nadie le gusta, pero no todos eligen la opción neanderthal al manejar. 

En aquellos días que manejo nunca faltan tres tipos de conductores: 

  • Mirreyitus Velocidus: Joven que al traer el carro de papi (o a veces propio) quiere llamar la atención, por ende, maneja más rápido de lo normal aun sin necesidad de ello.                                        
  • Camionetus Doñitus: Señora que cree que junto con la factura de su camioneta pago las carreteras y puede manejar sin necesidad alguna de poner atención de los demás conductores.               
  • Choferis Taxibupendejus: Chófer del transporte publico que claramente no sabe manejar, pero que cree que es el mejor conductor de la ciudad por ganarle el pasaje a su competencia.


No creo que todos los jóvenes, señoras y chóferes manejen mal, pero sin duda es una constante, tal vez por falta de experiencia pero muchas veces es por valemadrismo puro. 

Gente que maneja así, aquí les dejo un mensaje: deben de empezar a entender que no son conductores de NASCAR, y jamas lo serán, ellos practican muchísimas horas al día, y lo más importante aun, saben manejar. Tampoco son protagonistas de pelicula de carreras callejeras, bajenle a su mame, porque su Tsuru 93 "tuneado" no me dejara mentir. Tampoco son mejores por llegar de un punto a otro más rápido que los demás, es muy estúpido que por ganar 5 segundos (que valen madre con el semáforo que encontraran a unos metros) se cierren a otros autos o rebasen por la izquierda, sintiéndose muy chingones.

Manejar es fácil, si se pone toda la atención en manejar, no vayan texteando no sean pendejos, es peligroso para todos en la carretera y si contestan llamadas que sea con el manos libres, no sean culos y gasten en uno. Tampoco vayan comiendo no mamen. No se maquillen, el hecho de que puedan hacer dos cosas a la vez no significa que pongan la atención requerida a ambas.  

Manejen a conciencia, si todos lo hiciéramos habría menos trafico, menos accidentes y mejor aun, llegaríamos de buen humor a nuestros destinos. 





PD: Creo que es secreto de estado pero les comparto; en las calaveras de la mayoría de los autos y en los faros también, incluyen unas lucesitas muy útiles que parpadeas y son de color naranja, me comentaron que sirven para decir a que lado viraras, lo sé es una locura, yo lo descubrí un día que moví por error una palanquilla cerca del volante.

19 de abril de 2015

¿Qué pasaría si habitantes del espacio llegaran al planeta y sólo pudieran aprender de nosotros mediante Internet?

Por @Engentada

Corre el año estelar 50978 desde la Tercera Restauración del Concilio Galáctico. Nos reportamos con nuestros hermanos del Alto Consejo después de una larga deliberación acerca del misterioso planeta 668-TBT-300, proyecto código 345B, misión que se nos otorgó al arrojarnos a la atmósfera del planeta: reconocimiento, investigación y monitoreo del desarrollo de las semillas de civilización que dejamos desde hace milenios.
Luego de pasar las primeras semanas ajustándonos a la atmósfera altamente tóxica del planeta, reagrupamos nuestras fuerzas y distribuimos labores, siendo la de estudiar a los habitantes del orbe una de las principales prioridades de acuerdo al código 345B.
Tras varios intentos fallidos de ponernos en contacto con los residentes, quienes resultan ser unas criaturas muy similares a las que se dejaron en el planeta en el Proyecto 03/490, dedujimos que no se han desarrollado mucho luego del tiempo transcurrido sin monitoreo, dado que en efecto siguen siendo hostiles y muestran ser temerosos hacia los elementos desconocidos para ellos (el compañero basok4 fue amenazado por un  TBTiano con una especie de arma primitiva de proyectil, como los que se usaban en nuestro glorioso planeta CX8 en los años del Caos).
Dado que tampoco nos fue posible entrar a las zonas de alta densidad poblacional, ya que después de tratar de trasladarnos nos vimos envueltos en algún tipo de pesquisa en nuestra contra, decidimos que era más fácil interceptar sus comunicaciones, y nos pudimos hacer con varios de sus dispositivos, los cuales muestran portentosos avances tecnológicos, lamentablemente demasiado avanzados y prometedores para la gente promedio que parece habitar TBT-300.
A continuación enlistamos un puñado de cosas que descubrimos sobre la civilización de los TBTianos mediante la exploración e intervención de sus comunicaciones:
-El planeta TBT-300 recibe de sus pobladores el nombre de “Tierra”. TBT-300 en adelante será referido con éste nombre. Los TBTianos (en adelante “terrícolas”) son criaturas altamente ineficientes que desarrollaron una forma extraordinariamente ineficaz de explotar los recursos que naturalmente la “Tierra” les otorga, poniendo incluso en riesgo de destrucción total los ecosistemas y la riqueza de su entorno. La contaminación de la atmósfera son gases tóxicos generados por la producción masiva de consumibles, los cuales intercambian por metales blandos. Al parecer, los terrícolas se impresionan fácilmente por cualquier cosa lo suficientemente brillante o reflejante.
-Investigando su red de información global, descubrimos que hay dos cultos principales desde pocos miles de años después de que los sembráramos en la “Tierra”. Los gatos son la deidad principal de su planeta, al grado de que toman imágenes de su mascota y la colocan en su sitio de culto principal, cuyo nombre es “instagram”. El otro culto que ahí observamos es, curiosamente, a los alimentos, sobre todo a los que aún llevan encima su marca de distribución, y la “pizza”: una tortilla plana de pan con ingredientes encima.
-Los terrícolas no se comportan muy distinto a cuando eran simples y huidizas criaturas que vivían dentro de cuevas y registraban sus hazañas en el muro de éstas.
Curiosamente todavía después de tantas centurias siguen escribiendo en “muros”, con la diferencia de que ahora cada quien tiene un “muro” personal en su red de información, donde escriben y registran cosas de total irrelevancia para su comunidad. Las hembras solteras son un caso particularmente interesante, ya que registran su “estado de ánimo” y al parecer escriben a propósito cosas de nivel anímico bajo para que sus compañeras hembras solteras las animen. De igual manera sucede con sus fotogramas, en donde la hembra soltera suele poner una especie de título aludiendo a su poca atractividad hacia los machos de su especie, y otras hembras solteras suelen acudir a su apoyo, en una especie de ritual de auto-valoración inverso muy extraño y algo ilógico para nosotros.

-Los terrícolas suelen admirar a machos o hembras de su especie que marcan el ideal de apareamiento. No importa si lo único que hacen es lograr aparecer en fotogramas con apariencia remarcablemente ideal, o un esbozo muy básico de nuestro sacro ritual del canto, o nada en absoluto. Lo que cuenta en su sociedad visual es ser el ideal reproductivo a imitar tanto para hembras como para machos.

-Tampoco parece que el común de la población tenga ideas propias, obedecen a una mentalidad colectiva en donde todos dicen que son distintos entre sí pero actúan exactamente del mismo modo en su red colectiva. Escriben cosas similares, y al parecer buscan ser visualmente parecidos unos a otros.

-Unos pocos individuos al parecer aislados de la sociedad buscan en su red de comunicación sembrar confusión y pánico entre los terrícolas de mentalidad más simple. Se hacen llamar “trolls” y según el resto de la población son criaturas despreciables.


Luego de este informe, esperamos que los refuerzos y suministros prometidos desde hace varios meses finalmente lleguen a nosotros, adjunto a esta videocomunicación pusimos nuestras coordenadas de ubicación para que en caso de no aparecer ningún refuerzo, la comunidad estelar sea tan amable de dar por finalizada nuestra misión en este planeta sin sentido.

16 de abril de 2015

Supercalifragilisticoespiraliheróico

Intento de crónica comiqueril (parte 1 de 2)


Monterrey, 1986.

Mi viaje a otros universos lo separaba solo el cruce de una calle. Casi en la esquina de Juarez con Tapia, justo antes de llegar al Teatro Calderón, a un lado de una Tepachería sin nombre, estaba una revistería a la que acudía puntualmente al salir de la escuela al mediodía. Y le digo revistería por llamarla de alguna forma. En realidad el local era más bien una rara mezcla de taquería, tienda y revistería, de hecho creo que las revistas eran más bien para darle uso a una pared en la que no cabía ninguna otra cosa.

Dependiendo de mi presupuesto, entendiéndose por presupuesto las ferias que olvidaban mis papás pedirme, era que decidía que revista comprar. En un buen día me iba con hasta 6 revistas a casa pues en realidad eran baratas.

Abundaba la oferta de libritos estilo "Sensacionales", que iba desde aventuras de traileros hasta eróticas, pasando por géneros del viejo oeste donde El Libro Vaquero era el rey indiscutible. Mi favorita era el "Sensacional de Horror" que por un tiempo fue mi vicio, hasta que luego descubrí que en realidad eran re-fritos de historias de H. P. Lovecraft y E. A. Poe.

Luego venían los cómics como Simón Simonazo, El Tranzas, Capulinita, El Mil Chistes. Me gustaban mucho, sobre todo el primer título. Sé que en algún lado aun conservo la credencial de miembro de la Chizz Army.

El género de Lagrimas y Risas, Kalimán, Rarotonga, Memin Pinguin, etc. nunca fueron muy de mi agrado. En mi mente el género era "las revistas sepia". Solo la portada era muy colorida, pero al abrirlas descubría que todo su contenido no solo estaba impreso en blanco y negro, sino en un horrendo color sepia. Sentía que me estaban engañando y las dejaba de lado.

Finalmente llegaba a mi sección favorita de superhéroes. Obvio que Superman y Batman eran los dos títulos imprescindibles para mí. Me tocó vivir el universo pre-Crisis, con un Superman capaz de sacar de órbita planetas con su fuerza y un Batman regresando apenas a sus oscuros orígenes, más violento y siniestro. Atrás había quedado el daño hecho por las caricaturas de Los Superamigos, y estaba por iniciar el gran parte aguas que fue Crisis en las Tierras Infinitas, recordando que acá en tierras mexicas nos llegaban con retraso las historias y se vino editando tarde.

DC tenía todo lo que me gustaba. Cómics de equipos de héroes que se la pasaban yendo y viniendo del futuro lejano como La Legión. Títulos "raros" como Ragman y Manbat. Crossovers tan locos como la pelea de Superman VS Mohamad Ali o con Captain Carrot (un super-conejo). Y unos Teen Titans que aún conservaban forma humana antes de ser híper-caricaturizados. Había cierto humor absurdo implícito en DC aquellos días, cosa que se ha perdido hoy, quizá con excepción de The Flash.

Marvel para mí se reducía a tres títulos: Spiderman, Fantastic Four y Avengers. La muerte de Gwen Stacy, el nacimiento de Franklin Richards y Hércules como parte de Avengers, haciéndosela de tos a Thor. Si, con Avengers Stan Lee se tomó muchas libertades, pero ejecutado con un humor muy a su estilo. Ha sido refrescante ver que este humor Marvel lo ha sabido trasladar a sus filmes.

A la vuelta de la esquina estaban por venir los 90´s y el boom comiquero que se fue tan rápido como llegó. Pero esa, es otra historia.

...continuará

19 de marzo de 2015

Tucán.

Por @engentada


Pasé el día 2 de febrero en casa de una de las compañeras de francés de mi mamá. Nos invitó porque al ser ella del Distrito Federal , realmente no tiene familia con la cual juntarse los días festivos, así que se reúne con un grupo de amigos de varias otras partes del país, y en ésa ocasión, evidentemente iba a haber tamales.
Luego de un rico y muy inusual tamal de limón con queso (es neta, yo tampoco sabía que se podía) platicamos un poco en la sobremesa con el grupo de recién conocidos. Casi todas eran parejas de 35 años y más, entonces la plática tuvo un tono ligero, desparpajado, y amable, que poco a poco se fue tornando hacia temáticas más serias. El parteaguas de la reunión vino cuando uno de ellos dejó caer la frase “Yo no creo que México vaya a cambiar nunca”.
Ah chingá.
Se apresuró a completar su punto.
“México no va a cambiar porque, como vemos, nos gusta mantenernos cerca unos de otros y asegurarnos de que nuestra gente cercana y querida esté bien. En el momento que tus seres queridos estén bien o se vean beneficiados por algo que tú haces, entonces uno se encuentra bien. Es por eso que yo creo que se da lo del compadrazgo, y de ‘le doy mejor el negocio a mi primo que tiene un negocio, a lo mejor no lo hace tan bien como esta otra empresa, pero él va a tener lana’, está clarísimo, y creo que todos lo haríamos”.
Ah chingá.

Mi familia, tanto paterna como materna, vive en el Estado de México. Todos se dedican a cosas distintas y van tocando diferentes clases y niveles económicos. Una parte en particular se dedica a vender granos, semillas, alimento, y jaulas para pájaro en el mercado del municipio en el que viven. Recuerdo cierta ocasión que se quedó mucho en mi memoria a pesar de mi realmente cortísima edad, en que fuimos a visitar a estos parientes. Yo realmente no conocía su casa, y en lo sucesivo tampoco la frecuenté, pero en esa ocasión recuerdo que lo primero que vi al entrar fue una jaula enorme colgada de un gancho en uno de los pilares a media sala, y los colores vibrantes y maravillosos del animal que estaba dentro. Corrí hacia mi madre a preguntar qué diablos era aquello, a lo que me respondió:
-Es un tucán. No te acerques ni le vayas a meter el dedo a la jaula, porque pican muy feo.
Y como ya les he contado antes mi manera de reaccionar ante esas cosas, no les costará entender que realmente me picó la sensibilidad ver a aquél animalito que, a pesar de que yo era realmente muy pequeña, sabía de sobra que NO DEBERÍA ESTAR AHÍ, y me mortificó imaginarme a mí misma como ése exótico prisionero, que en lugar de extender sus alas y volar por la selva estaba confinado a una jaula de tamaño un poco más grande que su cuerpo, a media sala de estar de unas criaturas sin pelo que sólo por caminar en dos patas se sienten superiores a los demás.
El tío del puesto del mercado en cuestión es un tío político, cuñado de mi padre. Con los años los hijos le han ayudado a hacerse cargo del negocio, aunque la mayoría ahora se dedican a otra cosa.
Curiosamente, del lado de mi madre mis parientes también atienden un puesto en el mercado, que al principio pertenecía a mi abuela, pero que por cuestiones de salud ya no pudo mantener, y pasó al cuidado de mi tía. Los dos negocios están ubicados en el mismo pasillo; no exactamente juntos pero a pocos locales de distancia, así que lo que pasa en un lado es perfectamente observado, juzgado y comunicado por el otro.  Por ejemplo, hace no mucho, tendrá unos meses, mi mamá estaba platicando al teléfono con mi abuelita, y lo que la abuela le dijo pudo haber sido pasado por invento de ancianita DE NO SER PORQUE CONOCEMOS AL TÍO PAJARERO. Es difícil hacer una evaluación imparcial de alguien que ha terminado en la cárcel por usura, le ha pedido una suma fuerte de dinero prestada a mi padre para pagar una fianza y termina de nuevo dentro del tambo por peleonero. Pero en fin, lo que mi abuela dijo es que un día llegaron al puesto en el que casualmente estaba ella, digamos, supervisando, a preguntar por “el veterinario”. Cosa extraña porque no habían sabido que algún veterinario tuviese algún local DENTRO de la nave del mercado. Tras indagar más, el anónimo le dijo a la abuela “sí, un veterinario de pájaros que dicen que tiene su local en este pasillo, es que tengo un canarito muy malo, y vengo a que me lo recete”. Y  pues órale, veterinario de pájaros.
-Hija, yo no sabía que este hombre tuviera estudios en veterinaria, ¿no se te hace raro? –Decía la abuela, al teléfono.
-…no mami, no se me hace nada raro. –Respondió mi mamá, un tanto socarronamente.
No se nos hizo nada raro.

Otra tía, hermana de mi padre, viene muy seguido de visita a Querétaro porque sus dos hijos están en el equipo de Football Americano de su escuela, y uno de ellos estudia aquí. Aprovechando, un hermano de mi papá también vino de visita con ella hace aproximadamente 2 semanas.
En la noche, cuando casi todos se habían ido a dormir, mi padre salió al supermercado y solo estábamos mi madre y yo en la cocina, mi tío nos platicó algo aún menos extraño acerca del tío de los pájaros.
-Pues anda prófugo.
-¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué?
Resulta que uno de sus hijos quedó a cargo del puesto a cierta hora, hora en la que llegaron unos amables caballeros preguntando por algún pájaro exótico, digamos UN TUCÁN. Que habían escuchado que alguien en el mercado podía conseguirles uno y estaban dispuestos a dar una cuantiosa suma a cambio del tucán.
Mi primo no es del todo idiota, pero el dinero le obnubila la razón.
-Pues yo no soy el dueño, pero es mi papá. Ahorita no está pero si quieren les enseño las aves que tenemos en mi casa, solo déjenme cerrar.
Ipsofacto, cerró el local y guió a los dos hombres a su casa que queda a unas calles de ahí. Al abrirles las puertas para que entraran, no solo se metieron los dos sujetos, sino otros dos que venían guardando su distancia detrás de ellos. El tío, como decimos coloquialmente, se quedó “de a seis”, sin saber si recibir a los amables caballeros o correrlos a punta de cachazos. Los hombres eran de la SAGARPA, e incautaron cualquier ave exótica encontrada en el lugar, y le dijeron al tío que por desgracia esta clase de cargos equivalían a cárcel o a una multa muy fuerte, así que necesitaba venir con ellos al ministerio. Don Tío trepó por la planta alta hacia la azotea y se dio a la fuga.
-Pues la verdad no es por mala onda, pero QUÉ BUENO. –Dije, con toda la buena intención que puede tener una persona como yo hacia una persona como él. Mi tío visitante me miró un poco turbado y buscó apoyo con la mirada en mi madre.
-Es que ésas son cosas que no deben hacerse, son aves ilegales.
-Pero es que seguramente les pasaron el pitazo a los de la SAGARPA, obviamente saben quién es y lo tenían vigilado, -Dijo mi tío- ellos realmente no iban por el bien de los animales, ellos iban por dinero.
Después de nuestra mirada extrañada, prosiguió:
-Claro, porque, bueno, si tú como persona ves la oportunidad de bajarle lana a un mono que está en desventaja, y siendo tú una autoridad, claro que lo harías. Todos lo harían. Yo lo haría.

-¿Tú lo harías? ¿Neta? –Pregunté.
-Sí, lo haría.

Y pues viendo que las familias se apoyan incondicionalmente y que todo mundo aprovecharía la oportunidad de hacerse de una lana extra que NO ES TUYA y puedes obtener por amenazas y mordidas, me parece bastante extraño que el país sea capaz de mantenerse en pie. Digo, si todos somos iguales, si todos lo haríamos, cabe preguntarse si las cosas que ha ganado otra persona que tiene más recursos que tú son bien habidas o no, o si los ayudó el compadre que trabaja en gobierno estatal para conseguir un trabajo que de otra manera hubiera conseguido una persona que sabe hacer mejor las cosas; o si el oficial al que te diriges en la denuncia de una falta o algún delito no va a aprovechar la desventaja de alguien más junto con tu información para conseguir una suma limitada de dinero a cambio de la libertad de la persona que te hizo mal. Me salen muchas dudas a cuestión dadas las circunstancias. Si todos pensamos así, me cae de a madres que México no va a cambiar nunca.

1 de marzo de 2015

Crap I'm in love

Enamorarse es un accidente del cual nadie sale ileso... El sofocante patadon que arriba justo en la boca del estómago te tumba, y de ahí desencadena la muerte lenta... La muerte lenta es donde la razón y el corazón dejan de entenderse...

19 de febrero de 2015

Auténtico


Por @engentada

Tuve la fortuna de ir a visitar San Juan del Río hace un par de semanas. San Juan queda a media hora de camino de la ciudad donde vivo, queda de paso a la ciudad de México, es el lugar de trabajo de mi papá y, entre otras cosas, es de los primeros lugares a nivel nacional en índice de madres solteras.
Ese día (sábado) nos invitó mi padre a comer con él en su descanso. Como muchos de ustedes saben -o tal vez no -las empresas japonesas funcionan también los días sábado. Aprovechamos para llevar a mis sobrinos al parque un rato y luego nos reunimos de nuevo con mi papá para volver a casa. Quedamos de vernos en la plaza que alberga a liverpool, cerca de la carretera, y mientras los niños cenaban algo, quedé con la misión de conseguir café. Hice mi pedido, todo muy normal, y entre distraída y no querer ponerle atención a la gente no me di cuenta cuándo se puso una familia al lado mío. Reparé en ellos hasta que llegaron a mi cerebro jirones entrecortados y bastante increíbles de una conversación que giraba, al principio, en torno a cubiertas para iPhone marca Ferrari. Luego acerca de tenis Nike. Cuando llegaron al tema de (y cito textualmente) "los bolsos MK originales" no pude resistir el impulso de voltear a ver si la familia al lado mío eran niñas de 16 años.
Junto de mí estaba parado un señor de aproximadamente 45 años, gordo, muy blanco, canoso, con papada, vestido como afiche de Docker's, pidiendo un espresso con mucha impaciencia, y a su alrededor sus hijos: dos adolescentes que podrías ver fácilmente bajando de la SUV blanca de su madre peinada de media melena color castaño claro, el hijo debió tener 15 años y la hija unos 18, ambos bien vestidos, el hijo con Toms (por supuesto) y la hija con el lazo amarrado en un moño en su cabello suelto, lo cual últimamente parece ser el uniforme de las homínidas de esa especie. Evitando hacer una cara de extrema repulsión mantuve la nariz clavada en el teléfono hasta que se largaran y me pudieran dar mi pedido, que era dolorosamente más grande que el del señor Club de Polo e Hijos. Desgraciadamente por ese mismo motivo tuve que deleitar mis oídos con la impactante noticia de que una conocida de el hijo se había comprado un "bolso MK original", a lo cual Mr. Docker's se vio impelido a preguntar si de verdad era auténtico o de las imitaciones del mercado de a 100 pesos, "porque ya ves que Vieja Equis según compró uno LV pero obviamente se ve que es súper chafa", acto seguido el niño se apresuró a asegurar que éste sí era auténtico "porque me fijé en el forro, y trae el logotipo también". Aún cuando ya le habían entregado su pinche café todavía me tuve que aguantar las ganas de vomitar mientras Don Gordo  le ponía azúcar con toda la parsimonia del mundo a su diminuto vaso de café mientras se quejaba de cómo Starbucks era lo más asqueroso del mundo porque pidió un capuchino y le dieron un frappé. Lo cual me pareció extremadamente ridículo porque creía que sabía de qué hablaba cuando acababa de ponerle un sobre entero de endulzante a su café. Finalmente la familia de marca se alejó feliz por el pasillo, lejos de mi, y, espero, lejos de toda forma de vida, su estupidez y vacío existencial es tan tóxico que seguramente tendrán que pasar varios días en descontaminación antes de estar seguros de que no propagarán la misma pendejez por toda la tierra.
Mientras, ojalá su necesidad de verse reflejados en cosas caras o de marca nos permita a todos los demás gastar nuestro dinero de formas menos idiotas, y hay que compadecernos de la gente de esa clase porque no sabemos en realidad cual será la carencia existencial que tienen para exigir que las cosas que los rodean sean originales. Me pregunto si su amor familiar es Prada, o su dignidad también trae impreso el monograma de Michael Kors.

6 de febrero de 2015

4 de febrero de 2015

La indigestión suele provocar pesadillas.

Con el tiempo sus ojos se endurecieron al verme. Y yo la oía hablar pero sin escucharla realmente. Todo sonido era el aire, los carros, los pasos, y su voz. Pero no sus palabras, ya que estas me parecían enojosas, exasperantes, insoportables.
Una de las últimas noches en las que peleamos y me di cuenta que ella ya no me quería, ni yo a ella, dormí a pausas, preguntándome si algún día la quise, preguntándome si algún día volvería a querer a alguien.

Cuando abrí los ojos me di cuenta que todo había sido todo una pesadilla, que ella aún me amaba y yo a ella, que nuestro amor no se había extinguido y que mi noche del terror, aquella en donde imaginaba que mi amor me había abandonado, había pasado sólo en mi cabeza, que nada había cambiado. Que no importaba qué tan poca cosa fuera yo, porque cuando estaba a su lado dejaba de ser irrelevante, lo era todo. Y ella era mi todo.








Última vez que ceno tacos.

1 de febrero de 2015

Hoy, no estoy de suerte

Tomado del archivo muerto. De cuando estaba realmente enamorada.


07/09/2006

Trabaje doce horas seguidas, me quede dormida en la oficina, y le llene de baba el brazo a mi jefe, de regreso a casa, empezó a llover, y como me entro lo sano, me había ido caminando al trabajo, así que, llegue como pollo remojado a la casa...
Siento que mis ojos ya están como los de mi abuelo, rasgados! (ahora si le hago honor al apellido, y me convierto en china)...
Aaaah! pero aquí estoy, sentada, frente al estúpido monitor...extrañándote!!!
El greñas ya se quedo dormido...y la gorda, ya desparramo las croquetas...y sigo sentada...y se me empieza a caer de nuevo la baba...tengo sueño...mucho sueño...pero te necesito...

Ya empiezo a ver borroso.
Me duermo, y te sueño...

 
biz.